jueves, 5 de marzo de 2009

Segunda excursión a Corcovado

Nahuel con su salmón de 2.5Kg.
El grupo en pleno. De izquierda a derecha: José Luis, Tomy, Nahuel, Andrés y Antonio.

Antonio con el salmón de 7Kg.


José Luis en el pozo de la suerte



Cumpliendo con la promesa del viaje anterior, nos fuimos a principios de diciembre del año pasado devuelta a corcovado en compañía de 3 amigos de toda la vida, 2 de ellos, Antonio y Tomy responsables de mi pasión por la pesca deportiva ya que a principios de los ´70 cuando yo tenía 12 años me enseñaron a pescar con artificiales tarariras en las laguna de Buenos Aires y dorados y surubíes en aguas del Paraná y Uruguay. Hoy en día ellos tienen 70 largos, yo 50, Andrés (hijo de Antonio) pasó los 30 y Nahuel mi hijo casi 20, toda una vida de amistad y de excursiones de pesca que nos ha llevado desde corrientes y ahora hasta Corcovado en la provincia de Chubut.
Con esta carga emotiva salimos un lunes de Diciembre por la mañana hacia el Refugio del Pescador, donde llegamos por la tarde y nos contactámos con “El Zorro” Hernández, nuestro guía de la excursión anterior para salir a la mañana siguiente. Al otro día encaramos directo al pozo de la cantera, éramos seis pescando en este sector del río. Estuvimos un rato largo sin ver actividad, a media mañana, la estrella del reel de Andrés empezó a sonar, a ello se le agregaron sus gritos y los ruidos en el río, producto de los saltos del salmón. Mientras que levantamos nuestras líneas y llegamos hasta ahí (Andrés era él último río abajo) llegamos justo para ver los gestos de bronca del zorro y Andrés mirando el reel sin entender nada y, mirándome, me decía: “me quemó el freno del reel”, las corridas que le pegó realmente le habían quemado el ferodo del reel y, al quedarse sin freno, en el último salto se desprendió de la cuchara. Coincidimos con el guía que era un macho de aproximadamente de 14 kg. Con desilusión por la pérdida, sabiendo que no se podían perder piques, pues no iban a ser abundantes, nos fuimos rumbo al pozo de la escuela, al llegar al lugar Antonio le pregunta al guía como lanzar en este pozo ya que está en una barranca de 10mts de altura aproximadamente y es un pozo chico que hay que turnarse para pescarlo. El zorro le dice: “vení que tiro yo y te explico”. Acto seguido el zorro lanza la cuchara y al tocar el agua es tomada por un salmón que luego de 15 minutos de lucha y una descolgada por la barranca agarrándose de los sauces pudimos traer hasta la orilla a esta máquina que pesó 7 kg. Como estábamos cerca del mediodía y mis amigos estaban enloquecidos con el salmón, decidimos ir al refugio a almorzar. Me olvidé de comentarles que mis amigos son japoneses, obviamente, limpiamos el salmón, le sacamos la piel y lo comimos en sashimi (salmón crudo macerado en salsa de soja acompañado con wasabi).
“7 Kg de salmón tienen que sobrar para la noche “, dijo Antonio, en conclusión, a la noche comimos fideos, cuando hay pescado tan fresco hay que aprovechar.
Esa tarde la dedicamos al sector del río llamado “la poza “, pero sin suerte. Al otro día fuimos directo al pozo de “la greda blanca “, un pozo de 200 mts de largo, con una barranca de frente y muy cómodo para pescar, pero de los salmones ni noticias. Ya nos volvíamos para la cabaña y el zorro nos dice que podríamos para a hacer unos tiritos en el pozo de la suerte. Obviamente le dijimos que sí, no distribuimos por la orilla y, luego de un rato sin piques, mi hijo Nahuel, cambia la cuchara artesanal que recomiendan en la zona y coloca un toby y, en el primer lance, clava un salmoncito de 2,5 kg que luego de espectaculares saltos y corridas fue devuelto al agua en compensación a la gratificación que nos había proporcionado.
Esa tarde y todo el día siguiente, recorrimos todos los sectores del río que se pueden pescar, pero no tuvimos más pique, los veíamos saltar (sobre todo a la tardecita) sin tener idea de porque lo hacen. Lo que si lograron los salmones, es dejarnos más calientes que pava de chacra, en definitiva, partimos rumbo a San Martín de los Andes contentos por los días que pasamos en Corcovado y dispuestos a tener revancha con las truchas en los días siguientes en la zona de San Martín, pero eso es otra historia…………..

domingo, 24 de agosto de 2008

Pesca en corcovado




Antes de la apertura pasada decidimos hacer un viaje hasta el pueblo de Corcovado a intentar pescar alguno de los famosos salmones que llegan a desovar en el río homónimo provenientes del pacífico.
Habíamos reservado una habitación en el Refugio del pescador, cuando llegamos, hablando con Omar, su propietario nos pidió ver nuestros equipos, llevábamos equipos 5 y 7 de fly cast y cañas se spinning mediano con reeles cargados con nylon del 0,40, al verlos sonrió y nos recomendó cambiar el nylon por 0,60 y nos ofreció una cucharas voladoras artesanales, hasta ese momento a nuestro juicio descomunales, también nos convenció de descartar los equipos de mosca ya que al no haber empezado la temporada y con éste tamaño de cucharas evitaríamos los piques de las truchas. También nos recomendó a un guía de la zona Rolando, el zorro, Hernández, nos contactamos con el y arreglamos la salida para el día siguiente.
Al otro día, estábamos desayunando cuando apareció El Zorro, nos presentamos y nos comento lo que íbamos a hacer, a la mañana iríamos río abajo al pozo de Los Corrales y al pozo Largo y a la tarde río arriba al pozo de la Escuela.
Llegamos a los corrales empezamos con los lances y comenzamos a ver como truchas de muy buen porte (1,5 a 2 Kg.) seguían las cucharas sin animarse a tomarlas pero ni noticias de los salmones, cambiamos al pozo Largo y tampoco tuvimos suerte, a la tarde fuimos río arriba pero tampoco aparecieron, a ésta altura de la jornada empezamos a dudar. Que el río estaba alto, que estaba turbio, que los salmones no habían llegado, etc.
Esa noche hicimos todo tipo de conjeturas y todo tipo de estrategias para la siguiente jornada hasta que nos venció el sueño.
A la mañana siguiente arrancamos directamente hacia el pozo Largo, llegamos bien temprano, el sol todavía no iluminaba el río, de éste se levantaba una espesa bruma, como lo conocíamos del día anterior empezamos a lanzar, un poco a ciegas, hacia los pozones donde descansan los salmones ya que se mueven de noche y de día se fondean para recobrar fuerzas porque en las migraciones no comen y luego de desovar mueren.
Al tercer lance la caña de Nahuel (mi hijo) se dobla de una manera que temíamos que se rompiera, la estrella del reel sonaba como nunca y por suerte yo todavía no había empezado a pescar y estaba al lado de el charlando con el guía y le pude ver la cara(algo que no olvidaré nunca) de emoción mezclado con terror, después de 25 minutos de corridas de recomendaciones y de rogar que no enganchara los rápidos del río, lo pudo acercar a la orilla, ni bien rozó la arena le pegó otra corrida impresionante, ahí comprendí el consejo de Omar el dueño del refugio de cambiar el nylon de otra manera serían imparables, luego ya fue acercarlo, sacarlo, fotografiar ese monstruo (pesó 12,500 Kg.), las felicitaciones de rigor e ir por más, ahora me tocaba a mí, llegó el mediodía, almorzamos a la sombra de unos sauces, tomámos café, charlamos, y yo seguía sin pescar, ya el orgullo que había sentido por mi hijo se estaba desvaneciendo, llegaron la 5 de la tarde y del orgullo no quedaba nada ya se estaba transformando en odio (pero moderado), estaba anocheciendo y no me daba por vencido ya tenía el brazo partido de tanto lanzar cuando de golpe siento un tirón, no EL TIRON, bueno en resumen no se cuanto tiempo me llevo sacarlo porque estaba solo y la verdad no podía ni girar la muñeca para ver el reloj, lo cierto es que aparecí en la camioneta ya de noche, con el salmón a cuestas y con una sonrisa de oreja a oreja.
Ya en la casa del Zorro lo pesamos (16 Kg., no cabía en el pozo frío del guía y lo tuvimos que doblar)
A la mañana siguiente emprendimos viaje hacia casa, en San Martín de los Andes con la promesa de volver este año, espero que las cenizas del volcán Chaitén no afecten las aguas esta temporada.
Muchas gracias por leer nuestro blog y cualquier pregunta dejenla en los comentarios junto con su mail para respondersela.
Gracias nuevamente.